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Ana Locking le declara la guerra a Cibeles

Para la próxima primavera-verano no eres nadie sin un chubasquero, un pijama y un batín. Aún es pronto para conocer la previsión meteorológica a un año vista y si para entonces seguiremos durmiendo con Gobierno en funciones. De momento, por los desfiles madrileños no ha pasado nada más que Cifuentes, presidenta de la Comunidad, porque Ana Botella, al estar retirada, no computa. Se anunció que acudiría la alcaldesa Manuela Carmena, pero llegaron en cambio Belén Esteban y su hija, Andrea. «Es la segunda vez que vengo y la primera con mi hija, nos gusta mucho la moda y nosotras somos de Dolores Cortés», comentó. Y precisamente los trajes de baño galácticos de la valenciana, que antes que diseñadora fue médico –y eso se nota en su preocupación por hacer una línea para mujeres con masectomías–, abrieron la segunda jornada de la MBFWMadrid. Cortés presentó una colección diseñada en 3D con «culottes» altos y sujetadores de copa a modo de conchas acolchadas: «Hago referencia a los movimientos Op Art y Cinético», explicó, pero desde la tribuna no se apreciaba tanto Op Art como un trabajo creativo admirable con unas cintas y medio metro de tela, lo que se necesita para crear un traje de baño.

Cortés compartía pasarela con Ulises Mérida, que no olvidaba la camisa Bettina que Givenchy inventó en 1972, y que básicamente es corta, recogida por detrás y tiene manga tres cuartos. «Es mi colección más diferente. De pronto me siento inseguro de haberme arriesgado demasiado. Estoy influido por la luz, de ahí mi referencia a Sorolla y a las mujeres que pasean por el Lido en “Muerte en Venecia”». Blanco, azul y gris han sido las paletas de colores de Ulises para unos trajes que no marcan la cintura y que están construidos a base de piezas geométricas.

Source: Life Style

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Author: Redacción

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