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Olympia de Grecia: La nueva Grace Kelly busca trono

Esta vez los rumores no han sido ciertos. El príncipe Enrique sigue soltero. Los tabloides aseguraban que el hijo más rebelde de Diana de Gales había comenzado una relación con la princesa Maria-Olympia de Grecia. Se trataba, sin duda, del romance del año. Sin embargo, de manera excepcional, un portavoz de Buckingham se apresuró a desmentir la noticia. La decisión llamó la atención. Palacio no suele pronunciarse sobre la vida privada de los miembros de la familia real ni mucho menos sobre las supuestas novias del hijo pequeño de Carlos. Pero el «no-romance» ha servido para poner en el punto de mira a la protagonista en cuestión: una joven de 19 años catalogada por la reputada «Tatler» como «el mejor partido del mundo».

La revista, considerada la biblia de la alta sociedad británica, tiene razones de peso para defender su titular. Por parte materna, es heredera de una fortuna de 1.500 millones de euros. Por la paterna, es princesa. Dinero y títulos son ya una buena carta de presentación. Pero aún hay más. Olympia es adicta a las redes sociales y a la moda y tras años compartiendo fotos con sus seguidores se ha convertido en toda una «it girl», o como la Prensa británica prefiere decir: una de las BBB más influyentes. «Beautiful blue blooded», es decir, belleza de sangre azul que vienen pisando con fuerza.

Vida de lujo

Desde que nació el 25 de julio de 1996, Olympia ha vivido en el lujo más exclusivo. Su padre es Pablo de Grecia, hijo de Constantino II, el último rey de los helenos. Su familia vive en el exilio desde que el país se declaró república, pero su carrera en la banca no le ha ido nada mal. Su madre es Marie Chantal Millar, hija del millonario estadounidense Robert Warren Miller. Es tal la fascinación que despierta en la alta sociedad que muchos la llaman la «Grace Kelly del siglo XXI». Cuando la pareja se casó en la Catedral de Santa Sofía de Londres en el verano de 1995, se produjo la mayor reunión de miembros de la realeza desde la boda de Isabel II con el príncipe Felipe. El vestido de novia, con incrustaciones de nácar, fue diseñado por Valentino, con el que Marie guarda una estrecha relación de la que deja constancia cada vez que puede subiendo fotos a su Instagram cuando vuelan en su jet privado. La Prensa habló entonces de una dote de 200 millones de dólares.

Source: Life Style

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Author: Redacción

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