"La Veneno", en coma tras sufrir un fuerte golpe en la cabeza

La conocida ex vedette ‘La Veneno’ se encuentra desde la medianoche del sábado ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario de La Paz después de ingerir un cantidad de alcohol y medicamentos y caerse en su casa de Madrid, han informado Europa Press fuentes policiales.

Los hechos tuvieron lugar el pasado sábado por la noche. Por causas que ahora investiga la Policía Nacional, la artista, cuyo nombre real es Cristina Ortiz Rodríguez, ingirió gran cantidad de alcohol y casi un blíster de ansiolíticos. Como consecuencia del estado en el que se encontraba cayó al suelo y se golpeó la cabeza contra el baño, lo que le provocó un fuerte traumatismo craneoencefálico, apuntan las mismas fuentes.

Su novio fue quien la halló desmayada con varias heridas en el sofá de la casa, situada en el madrileño barrio de Tetuán. Encontró también la bañera totalmente manchada de sangre y el cuerpo de su pareja repleto de moratones, según ha adelantado el diario ‘El Español’.

Inmediatamente, el hombre pidió auxilio a los vecinos, que llamaron al 112, que recibió una llamada a las 23.55 horas alertando de una mujer fuertemente lesionada en la cabeza. Hasta el lugar acudió una ambulancia del Summa, que encontró a ‘La Veneno’ inconsciente. Los médicos la estabilizaron y la trasladaron consciente al hospital de La Paz, donde ingresó en estado muy grave, ha señalado a Europa Press un portavoz de Emergencias Comunidad de Madrid 112.

Los facultativos la operaron de urgencia por el traumatismo craneoencefálico severo que padecía, teniendo que inducir un coma para evitar lesiones mayores. La ex vedette permanecía aún esta noche en la UCI del hospital, por lo que sigue grave. Su estado médico es reservado.

A comienzos de los 90 Cristina Ortiz Rodríguez, como así figura en su DNI, abandonaba Adra (Almería), su pueblo natal –donde, según ella, sufrió por su condición de transexual hasta el punto de ser casi asesinada– y llega a Madrid soñando con ser la «pretty woman» del Parque del Oeste, donde ejerció la prostitución hasta que una noche las cámaras de Pepe Navarro la descubrieron y vieron en ella un singular personaje que pronto daría audiencias millonarias al mítico programa de «late night» del periodista, «Esta noche cruzamos el Mississippi». Su desparpajo y el ser políticamente incorrecta, así como una belleza, la de sus inicios, que la llevaron a ser considerada la Raquel Welch española, la convirtieron en todo un icono televisivo que le abrió las puertas a varios años de ingresos millonarios. Se recorrió España ganando por bolo más de 10.000 euros, grabó dos «singles», que fueron éxito del verano en las pistas de medio país, y hasta rodó dos películas por la que llegó a ganar más de 100.000 euros. Fama por la que, de la noche a la mañana, abandonó la prostitución porque, como ella misma aseguraba, «no podía salir a la calle», ya que «la gente se le agolpaba que daba miedo».

Pero pronto viviría la cara oscura del «show business» y Cristina vio como su fama decaía al tiempo que la televisión la relegaba al último puesto. Comenzaría para ella una ola de estafas no sólo por parte de sus representantes sino también por sus parejas, entre ellos un novio italiano, por el que acabó en prisión por una estafa al seguro. Tres años entre rejas durante los cuales, en palabras suyas, habría sido víctima de abusos sexuales e involuntariamente medicada, lo que la llevó, según ella, a engordar más de 50 kilos. Hechos que nunca pudo demostrar y por los que reapareció en televisión con una imagen muy lejana del mito erótico de sus comienzos. La Veneno parecía estar acabada y sumida en una depresión que la habría llevado a intentar suicidarse en varias ocasiones.

Todo eso y más recogió en 2007 en unas memorias, «¡Digo! Ni puta ni santa» -una de sus frases míticas-, que salieron a la venta el pasado 3 de octubre. Biografía por la que La Veneno volvió a estar recientemente de actualidad y en la que habla de los políticos, presentadores de televisión, actores, futbolistas y toreros con los que habría mantenido relaciones cuando se dedicaba a la prostitución. «Hubo un partido entre el Madrid y el Barcelona y luego en la discoteca conocí algunos jugadores. Me lié con varios, pero recuerdo especialmente a F.H., que me lo llevé a mi casa a hacer el amor», asegura La Veneno en un libro repleto de siglas e historias no demostradas, pero que alimentan el morbo de un mito que ella se empeña en no enterrar.

Hoy, con 54 años y un estado de salud crítico, podría estar escribiéndose el que puede ser el último capítulo de quien fue bautizada como «musa» de Pepe Navarro.

Source: Life Style

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Author: Redacción

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